viernes, 15 de febrero de 2013

Los valores personales deben ir de la mano con los valores organizacionales

Hablar de los valores personales es un tema que se vuelve cada vez más relevante tanto en las personas como en las organizaciones debido a que estamos enfrentando un mundo lleno de cambios y de cuestionamientos más fuertes y significativos acerca de la vida.


En esta oportunidad les voy  hablarles de los valores que guían al ser humano en relación a sus acciones y cómo es que siendo parte de una empresa, podemos no solo conservarlos sino transmitirlos a aquellos que nos rodean a través de nuestro comportamiento y llegamos a reflejarlos con nuestros subordinados, jefes, colaboradores, clientes, proveedores, etc.

Un valor es una convicción profunda del ser humano que determina su manera de ser y por lo tanto, su conducta, es también una creencia o convicción de algo que es digno de aprecio, es una característica que nos describe como seres humanos. La definición de valor asegura que el hombre se encuentra juzgando y valorando las cosas de manera continua, esto lo hace para actuar y decidir. Todos expresamos nuestros valores en comportamientos y opiniones que se manifiestan de manera espontánea y por ello se vuelve importante el analizar la relación entre los valores personales y los que promulga una organización.

Cuando una empresa está por iniciar operaciones, es decir que va a arrancar desde cero (nueva creación) generalmente se concentra en realizar estudios de mercado para saber si su producto o servicio va a ser bien aceptado, también enfoca esfuerzos en desarrollar algunas proyecciones financieras para conocer el retorno de la inversión que habrá de obtener y en describir la estructura organizacional con la que contará para designar roles a los posibles accionistas, pero generalmente deja hasta el final el tema de definir cuáles serán los valores que deberán permanecer en su organización y cómo lograr que sus empleados los promuevan para fortalecer la cultura de la empresa.

Lo que ayuda a diferenciar una empresa de otra, no es solo el segmento al que pertenece, o el  producto o servicio que ofrece o el logotipo o frase con que la gente los va a recordar, sino también los valores que la sostienen y cómo empatan con el personal que labora dentro de ella. Es necesario entonces también considerar que a la hora de utilizar algunas técnicas de reclutamiento y de hacer entrevistas profundas con los candidatos finalistas que van a colaborar en la empresa, averigüemos qué valores tienen como personas para saber si van a poder convivir con los valores que queremos promulgar en la organización. Esto se vuelve fundamental  ya que una manera muy significativa de transmitir los valores de una empresa hacia afuera, es a través del comportamiento de sus empleados y de mostrar que existe congruencia en el pensar, decir y actuar de sus dirigentes y empleados.

Con lo anterior no quiero expresar  que todos los miembros de una organización deben tener las mismas creencias sobre la vida, pero sí al menos similitud sobre los ideales o valores que la empresa persigue. Los valores son convicciones profundas de los seres humanos que determinan su manera de ser y orientan su conducta: la libertad frente a la esclavitud, la solidaridad frente a la indiferencia, la justicia frente al abuso, el amor frente al odio. Los valores involucran nuestros sentimientos y emociones y están relacionados con nuestras actitudes y nuestra conducta. Cada persona construye su escala de valores personalmente y los jerarquiza por los criterios de importancia, cada quien le asigna un sentido propio.

Los valores personales los aprendemos desde la infancia y hay muchas personas que influyen en el tipo de valores que vamos adquiriendo a lo largo de la vida: nuestros padres, nuestros maestros, nuestros amigos, algún mentor que nos guía, etc. pero la interpretación que damos a cada uno de los valores, es totalmente una decisión individual y es cierto también que algunos de nuestros valores pueden permanecer para siempre con nosotros y otros, ir cambiando  con el tiempo ya que están relacionados con los intereses y necesidades de cada persona. Algunos ejemplos de valores personales o humanos son: el respeto, la dignidad, la amistad, la honestidad, la salud, el éxito profesional, la responsabilidad, la valentía, la perseverancia, la paciencia, la tolerancia, la serenidad, la generosidad, la lealtad, la esperanza, etc.

Los valores organizacionales son definidos por Horacio Andrade (1995) como “aquéllas concepciones compartidas de lo que es importante y, por lo tanto, deseable, que al ser aceptadas por los miembros de una organización, influyen en su comportamiento y orientan sus decisiones”. Los valores organizacionales son los que construyen la identidad de la empresa y forman la médula de la cultura corporativa. A continuación detallo algunos valores que se promueven en ciertas empresas a modo de ejemplificar cómo se traducen en la vida de las personas:

Empresa dedicada a productos de consumo:
•    Honestidad, Integridad
•    Pasión por el servicio y enfoque al cliente
•    El desarrollo y respeto de las personas
Baxter:
•    Respeto
•    Responsabilidad
•    Respuesta
CNRV:
•    Respeto
•    Integridad
•    Solidaridad
BanCrédito:
•    Integridad
•    Calidad en el servicio al cliente
•    Excelencia Operativa
•    Rentabilidad

La organización debe asegurarse que sus valores estén claramente definidos y que cada miembro de la organización, adopte estos valores como suyos, esto se puede lograr cuando los líderes muestran con hechos cómo se viven los valores en la empresa. La alineación de los valores de la empresa con los valores personales es un punto fundamental para el éxito de cualquier organización. Los valores organizacionales deben guiar el comportamiento de los empleados. Una manera sencilla de lograr que los empleados adopten valores organizacionales es a través del líder o dirigente de la empresa, por medio de una comunicación clara, estructurada y simple de lo que se quiere lograr:

a.    Mostrando el camino a seguir: cómo hacerlo y el resultado que se obtiene cuando se logra, es
       decir,  predicar con el ejemplo
b.    Cambiando y creando las nuevas políticas: leyes o normas sobre las cuales se desenvuelve una
       organización, el código de ética que muestre los valores de la empresa
c.    Capacitando a los empleados y promoviendo los valores organizacionales: todo el personal
       debe conocer los valores que se promulgan en la empresa para lo cual pueden utilizarse campañas de
       divulgación para que los empleados adopten los valores.

A manera de conclusión me gustaría agregar que es importante concientizar a los dirigentes de las empresas sobre la necesidad de que conozcan de manera profunda el significado que le dan a las personas, cosas e ideas. Los valores personales son la guía de cada individuo para desenvolverse en la sociedad y los valores organizacionales son la cultura de la empresa. El contar con la habilidad para tomar decisiones cuando los valores de la empresa deben cambiar y el tener el conocimiento que se requiere para resolver conflictos de valores entre los miembros de la organización, son sin duda elementos esenciales para el crecimiento continuo y para el éxito.

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